Hace poco escuché a una persona hacer una comparación del cuerpo humano con la maquinaria de un automóvil, donde los alimentos fungen como gasolina para mantenernos funcionando; la gran diferencia es que el cuerpo humano funciona para muy diversas actividades cada día, y necesita de diversos tipos de “gasolina” para soportarlo.

En el mundo animal es común que ciertas especies cambien su dieta para soportar desde temperaturas extremas, hasta para contrarrestar los efectos de algún veneno, etc.

Muchas veces los humanos, confundimos el escuchar a nuestro cuerpo, con el satisfacer cualquier antojo incidental, cuando dicen “eres lo que comes” no es que literalmente lo seas, pero sí que tu dieta puede favorecer o deteriorar tus capacidades, incluyendo tu memoria y la prevención de padecimientos como el Alzheimer.

Particularmente sobre el funcionamiento de la memoria, es importante incluir en nuestra dieta, vitaminas del complejo B, porque promueven la formación de glóbulos que transportan oxígeno, mejorando la circulación y nutrición del cerebro, puedes encontrarlas en las Fresas, los cítricos, kiwi, brócoli, espinacas y aceites de origen Vegetal.

Otros alimentos óptimos para la memoria son las Semillas, como la semilla de girasol, sésamo, semillas de lino, cáñamo, calabaza, entre otras; estas contienen una gran cantidad de proteínas y vitamina E, que ayudan a combatir el estrés, aportando antioxidantes y minerales como el magnesio para fortalecer la capacidad cerebral.

El tan afamado Omega-3 que resulta esencial para el cerebro al mejorar la cognición y reducir el riesgo de enfermedades mentales degenerativas, puedes encontrarlo en el Salmón, la lechuga, el pepino, coles, piña, entre otros.

Sea cual sea tu dieta, trata de incluir la ingesta de estos alimentos, y notarás cambios favorables en el funcionamiento de tu cerebro.

Previous Next
Close
Test Caption
Test Description goes like this